Mis consejos son los siguientes:
Necesitas un plan A, el que tú realmente quieres para ti, sin hacerle caso a NADIE, y trazar la línea que necesitas seguir. Debe ser realista y razonable, y un plan B por si por lo que sea, no sale.
Mientras tanto, cabe la opción de buscar alguna manera para trabajar e ir sacando un dinero. Como si es vendiendo productos manufacturados, o lo que sea. Y si tienes apoyo económico, aún te queda la posibilidad de la enseñanza privada, que hay plazas prácticamente hasta los primeros días de curso
En cuanto a tu madre, es hora de poner límites. Si hablamos de trabajo digno, el concepto de tu madre es de lo más estúpido. Así que habla con ella y dile hasta dónde puede llegar. A mí lo que me ha servido con la mía es decirle hasta donde llega su derecho a opinar, y cuando llega al límite, marcho y la dejo con la palabra en la boca o le cuelgo el teléfono.
Tienes derecho a elegir, a equivocarte, a avanzar y a retroceder cuando las circunstancias lo exigen. Bastante tienen los jóvenes ahora mismo con la realidad que les está tocando vivir.
Lo que está claro es que el camino que has hecho ya lo tienes ahí, tienes un ciclo que si en tu entorno no te sale nada, ampliar el horizonte nunca está de más.
Ánimo y suerte 🙂