¡Hola! Psicóloga en la sala.
No voy a entrar a juzgar si lo que tienes es o no ansiedad, si hay falta de madurez o no… pero a mí en la vida se me ocurriría en primeras sesiones (porque entiendo que estás en primeras sesiones) decirle a un paciente que me parece inmaduro. Vamos, es un juicio como un templo, y es totalmente normal que te sintieras ofendida.
Sí, es verdad que los psicólogos no siempre diremos las cosas que los demás no quieren oír. Es verdad que algunas sesiones son duras, los pacientes salen llorando, trastocados de los cimientos. Sin ir más lejos, el otro día un chico salió tan aturdido de una sesión que no se acordaba ni por dónde estaba la salida. Pero hay una diferencia muy grande entre tocar fibra y juzgar. Puede ser que sea muy bueno en lo suyo, pero lo que está claro es que no ha sabido crear un espacio seguro para ti. Y si no sientes que sea un espacio seguro, ¿cómo te vas a abrir más adelante con cosas más personales…?
No, no me plantearía dejarlo por si el diagnóstico es erróneo o no. Me plantearía dejarlo por cómo te ha hecho sentir, porque ha juzgado y eso es posible que cree un precedente si no se pone sobre la mesa. Así que realmente veo dos desenlaces: o confrontarle y decirle que aquello te molestó, para poder empezar con buen pie y darle espacio a aclararlo si lo cree necesario… o buscar alguien con quien tengas más feeling.
La ansiedad es un tema muy amplio. Puede englobar desde ataques de ansiedad aleatorios como comentan más arriba, hasta evitar situaciones estresoras para precisamente evitar el ataque. No veo descabellado que haya un problema de ansiedad. Y puede que también, de base, haya un problema de gestión emocional. Si no se gestionarme, es posible que tome decisiones desde el miedo, desde el «niño» que tengo dentro y no desde el adulto que soy. Si a eso lo queremos llamar inmadurez, adelante. Yo veo una persona que simplemente quiere superar sus problemas y que tampoco merece etiquetas peyorativas por ello.
Esa es mi visión. Que no tiene por qué ser la verdad absoluta. Pero así de entrada, es lo que veo.
Un enorme abrazo