Le veo lagunas a tu plan. Cuando llegues al peso que quieres y vuelvas a comer con normalidad volverás a subir de peso y tendrás que volver a ponerte a dieta y es un ciclo que no tiene fin.
Tu médico me cae mal. Todos tenemos un cuerpazo les guste más o menos a los demás. Punto.
Adapta TU dieta a tu estilo con hábitos más saludables pero que no te supongan un esfuerzo extra a la hora de planificar y hacer porque te cansarás muy rápido. Es muy guay tener copos de avena pero si luego no conoces una receta guay que te comas a gusto, los acabarás tirando.
Come al menos 3 veces al día. En tu cabeza todo suena muy bien pero tu cuerpo no sabe porque de pronto hay escasez de comida. Mira los alimentos como los nutrientes que son y lo que te aportan y no como el número de calorías que tienen.
No te peses cada día. No tiene sentido. Depende de lo que hayas comido, del tiempo que haga que no vas al baño, si estás o no ovulando… como mucho una vez a la semana (si es que te hace algún bien). Además, llegará un momento en el que el músculo pesará más que la grasa y vas a creer que estás estancada cuando no es así.
En el gimnasio son mejores los ejercicios de fuerza. Aumentas masa muscular a la vez que reduces grasa. Los ejercicios de cardio requieren de más tiempo para los mismos resultados y cansan más. Aunque no está de más apuntarse a alguna clase de baile (si te gusta bailar, claro) y te lo pasarás genial.
Cómprate la ropa que necesites y que te guste. Disfruta del proceso nada de castigarse porque no has hecho nada malo. Arréglate, cuídate, mímate y el camino será mucho más placentero. Al fin y al cabo, es una etapa más de tu vida que no sólo se limita a bajar de peso. Tu vida de siempre sigue ahí, tus amigos, familia y aficiones.
Mucho ánimo que lo harás genial!