Nunca fuiste esposa, ni potencial esposa. Nunca te consideró como novia. Si en algún momento hubiera sentido algo por ti como para tener una relación contigo o incluso casarse, habría tenido una relación contigo. Siempre has sido el segundo plato, y lo sigues siendo. Eres un polvo seguro. Lo sie to si suena duro, pero es lo que pienso. Y no te sigo esto para hundirte ni hacerte sentir mal, simplemente te lo digo porque mereces que alguien te quiera a ti de primero.