Pienso que una de las mejores respuestas te ha dado Kali como maestra de las que por desgracia abundan poco. Me duele que cuando en los años 30 España fue la puntera en pedagogía moderna (ejemplo para otros países como ahora Finlandia) aquí hayamos retrocedido a pasos de gigante. Verás yo soy educadora social, de aquellas que le tocó lidiar con muchos de los desaguisados que han provocado muchos de los profesores que no van más allá…Pero también he sido madre en los dos extremos: la mayor superdotada, los pequeños con dixlexia. Cómo de entrada las dos mayores iban a un colegio con pedagogía moderna no tuve muchos problemas (por cierto en ese colegio aprendían a leer a partir de los 7 años y era más común que repitieran preescolar, también jugaban mucho con su cuerpo y la psicomotricidad iba de lo más de amplio a lo menor…) Luego me vine a vivir a un pueblo y la mayor aprendió a leer enseguida y fue avanzada, las superdotada también tienen problemas pero ella los lidio muy bien. Con la segunda me tocó lo de las libretitas de verano, pagar a una psicopedagoga y pasar el peor verano de mi vida obligándola a hacer cosas en las que yo no estaba de acuerdo, conclusión: NUNCA MÁS. Pues nuestra relación se resintió bastante. Luego nació mi hijo y este si fue diagnosticado por el equipo psicopedagógico: dixlexia que afectaba las entradas auditivas, visuales y memoristicas. Para entonces yo ya me habia ido a vivir a un pueblo muy pequeño para que así mis hijos fueran a una rural, lo que suponía de 7 a 10 niños por clase y una mayor implicación por parte del maestro. Al final cuando miro atrás y veo la etapa escolar la vivo como una pesadilla y lo he estado viviendo también con mis nietos. Tenemos el conocimiento y las bases para hacer las cosas bien y les jodemos la infancia a nuestros niños para un futuro que es incierto para todos. No soy de dar consejos pero ante todo, ama a tu hija, acéptala y escucha lo que ella siente. Si es necesario cambiala de escuela, que vaya a una menos carca y más acordé con su forma de evolucionar y ante todo que respete sus ritmos. Y tú haz de madre no de maestra, los trabajos escolares se quedan en la escuela de la misma forma en que los pequeños trabajos que realice en casa (cuando se haga la cama u otras cosas) no suelen llevárselos al colegio. Ánimo que tu hija es única y deliciosa así tal y como es.