Te llevas tu silla (una de esas plegables de pescador parecen enclenques pero aguantan un montón de peso, yo ahora peso 91 y aguantan y cuando pensaba 111 también aguantaba) y si alguien te pregunta les dices que tú espalda en esas sillas de mierda no aguanta y que prefieres llevarte tu silla a estar con dolor de espalda una semana. Y tan pichi.