Me casé hace unas semanas y pagamos el alojamiento a todos nuestros invitados de fuera. Vale que éramos pocos, pero no nos planteamos otra cosa que no fuera así. Es más, mi mejor amiga tuvo el alojamiento más caro porque quise que estuviese cerca de mí (si hubiese tenido espacio, se hubiese quedado en mi casa) y no había opciones. Para mí es básico correr con los gastos de alojamiento de los familiares directos (padres, abuelos, hermanos) y de las personas especiales como mejores amigos. Del resto, pueden buscarse opciones económicas y concertar acuerdos y que la asistencia a la boda sea el regalo, pero dejándolo claro y siendo sincero.
Y si en tu boda quieres imponer algo de tu gusto (vestidos de damas de honor o de niños de arras, alojamientos concretos, actividades…), debes correr con los gastos. Y, por otra parte, respetar a tus invitados y sus circunstancias.
Habla con ella y dile lo que has contado aquí. Si es realmente tu amiga, lo entenderá y entre las dos encontraréis solución.