Te entiendo perfectamente. Podrías considerara hacer terapia, nunca está de más y la llegada de un bebé es un hecho que sacude nuestras vidas, quizás no te diste el tiempo para hacer el duelo del gatito. Podrías hacerle una ceremonia de despedida, escribirle una carta, hacer todo lo que sientas, así te liberas un poco. Nada fue tu culpa y está bien sentirte así por la pérdida del gatito. Te mando un abrazo desde Argentina