No lo veo tan difícil. Mi padre puso pegas a todos los nombres que elegía mi madre porque queria que me llamara como mi abuela, así que mi madre se empecino en uno y no se movió.
En mi caso llegamos a un acuerdo, yo ya tenía pensado ponerle mi nombre a mi hija y tenia el de la segunda, solo coincidiamos en el nombre del niño y vino una niña. Ella siempre ha querido que su apellido vaya primero y a mí me daba igual…
La cosa es que algo debe poder elegir él también, tú lo pares, pero él también lo va a criar (hablo porque yo soy la madre no gestante). A mí el apellido de mi pareja no me entusiasma, pero sé que a ella le encanta.
Hay que llegar a un punto medio, los que no parimos luego estamos ahí, en las noches malas, cuando no come o cuando se pone malo. Y repito que a mi el apellido me daba igual y aún así llegamos a un acuerdo con el nombre.