Ve a un sindicato o abogado laboralista y cuéntaselo. Normalmente en los convenios hay normas para que no tenga que pringar la misma persona todos los años. Por ejemplo, en el mío pone que a cada uno nos toca trabajar en Nochebuena y Nochevieja un año de cada tres. O que te explique bien cómo tienes que pedir los días o si hay algo que puedas hacer, porque ya has visto que de la palabra de tu jefe no te puedes fiar.