Algunas personas tienen gustos tan especiales que o eres un especialista en eso o es imposible que sea capaz de comprar algo que le mole. Háblalo con él. Un regalo es una muestra de afecto, no puede tener más importancia el regalo que vuestra relación. Si no se siente a gusto con los regalos podéis hacer otras cosas.
La gente compra corbatas o perfumes, yo a mi marido le compro chuches japonesas, fabes asturianas, chuletones vascos… Y nos ponemos las botas los 2 juntos.