Sí has sentido esa visita con tranquilidad, paz, incluso te ha cogido de la mano, te ha acariciado, has sentido como un lleno de felicidad y todo ha sucedido en el duermevela… Claramente te ha visitado. Ha venido a despedirse, puede que hayáis incluso hablado a través de la mente. Claro que sí, que nadie te diga lo contrario.