Tuve una situación parecida, aunque menos bestia que la tuya y éramos, más que compañeras, amigas de pasar vacaciones juntas y quedarnos a dormir en la casa de la otra. Yo cuando empecé a ver esos cambios conmigo, que fueron de un día para otro, le pregunté si pasaba algo y me dijo algo así como yo aquí vengo a trabajar y ya, entonces empecé a comportarme como una compañera más, y ya que como encargada no me tenía respeto y todo eran malas caras, hablé con mis jefes, les dije lo que había y a partir de ahí cualquier queja o cualquier reclamo tenía que ir a ellos, no a mí. Si preguntaba el por qué se hacía esto así y que no estaba de acuerdo, la respuesta era habla con el jefe. Si pedía un cambio, habla con el jefe, y así todo. Así los jefes pudieron ver lo que había, y si había que llamarle la atención lo hacían ellos. A la larga ha sido mejor, ella conmigo se ha relajado y a mí me ha dado paz. Pero vamos, tienes que reportar todos esos comportamientos, y si no se cambia que empiezen las amonestaciones.