El problema es que esto ya entra dentro de las opiniones de cada uno, y aquí ya dejamos de tener la razón, nos guste o no. Me explico:
La educación y la alimentación que damos en casa es la que es, no hay discusión. El problema viene cuando salimos al mundo real, en el que cada uno educa y alimenta como le parece bien y tu hijo descubre que hay otras opciones. Nosotros hemos llegado al consenso en el que explicamos qué es lo se DEBE comer para estar sano y por qué, y lo que podemos comer en ocasiones especiales. Cumpleaños, salidas, fiestas… Y salimos de la rutina porque son eso, ocasiones especiales. Algún finde en casa tenemos día de pizza y palomitas viendo una película, o hacemos un bizcocho… Pero mi sincera opinión es que prohibir lo hace aún más atractivo y no siempre van a tener 6 años. Así que el pacto en casa es el siguiente: ocasiones especiales, y no comer hasta hincharse porque te puede sentar mal. Aún así, notarás que los niños que toman alimentación sana se cansan rápido, mis hijos no toman refrescos porque les parece demasiado dulce, de una tarta la mayor sólo come unas cucharadas y el pequeño ni eso, lo salado les llama pero tampoco es que se vuelvan locos… E intento que no vayan con un hambre canina para evitar que coman demasiado. Pero claro, ésta es mi forma de hacerlo, no digo que sea más o menos correcta, pero tampoco me pongo a decirle a los demás padres que cómo se les ocurre darles chuches de merendar todos los días…