Fui madre con 19 años. Mis padres no estaban orgullosos de mi pero me apoyaron y estuvieron ahí cuando llegó el golpe de realidad y me quedé sola con un bebé. Ahora con casi 40 años miro atrás y pienso que mi hijo me dio la madurez que necesitaba. Desde estonces me he sacado dos carreras. Tengo un muy buen trabajo y una pareja estable desde hace años. Mis padres han disfrutado de mi hijo desde una juventud que les ha arrebatado ahora una pronta y grave enfermedad. La vida a veces te sorprende. Lo importante es que ella sienta que estáis ahí y que aunque la juzguéis (que también hay que hacerlo) no la vais a abandonar.