Lo más importante de este mundo es el respeto, y si tú decides no entrar en un determinado sitio, estás en todo tu derecho y el resto debe respetalo.
Para mí, que soy atea, las ceremonias son un trámite costumbrista de una religión y por lo tanto al no creer ni practicar esa religión no estoy presente en ellas.
Disfruto del evento y de la fiesta, que al fin y al cabo es lo que es para mí este tipo de celebraciones.
Y nadie te puede obligar a nada.
Haz lo que tú quieras hacer y que nadie te presione.
Y exige que te respeten.
Disfruta y punto.