Las que faltáis al respeto sois todas las personas que queréis imponer que tiene que entrar por una u otra razón. Esos intentos de «convencer» porque está actuando mal, son en sí mismos, una completa falta de respeto
Yo no entro porque no quiero, así de claro, no soy una hipócrita que quiera estar haciendo bulto, porque es sólo un ratito.
Si algún día me casase, por lo civil, me daría exactamente igual quien estuviera en el acto o no. Es más, ni siquiera invitaría a ello, si no a la celebración posterior. Que es lo que me importa: la celebración, no el trámite
Menos mal que mis amigas, creyentes, entendieron perfectamente que no entrase.