Yo te diría que si quiere una peluca que la pague ella, así aprende a pensarse bien las cosas en vez de ser impulsiva. Y si no puede pagarla que se ponga un pañuelito, que no es la muerte de nadie. Y de faltar al insti ni hablar, ti ne que aceptar las consecuencias de sus actos y ser responsable.
Y te lo digo yo que hace nada era una adolescente más, que conservó su preciosa melena larga y supo apreciarla y cuidarla como debía.