Yo hubiera empezado a sospechar que había algo raro cuando el mismo día que lo ves en persona por primera vez empieza a hablar de conocer a su hija y al resto de la familia.
No conoces a una persona ni en unas horas, ni en un día. Aunque te haya escrito mensajes durante seis meses.
Ya sabes, la próxima vez pon un poco más de cabeza.