Ser fotógrafo profesional (es decir, poder dedicarte a ello) no sólo es tener una cámara y un poco de «talento».
Se necesita un local para hacer las fotos (y más si quieres hacer newborn), luces, cámaras profesionales, ordenadores potentes para poder editar esas fotos… A parte de mucha formación al respecto no sólo de fotografía, sino también de marketing para poder encontrar clientes y economía para llevar las cuentas. De primera tendrías que hacer una inversión muy grande para pagar la cuota de autónomos, el alquiler del local, todo el material que no creo que tengas, los programas que necesites para edición y los cursos de formación.
Tu marido no te está parando los pies, tu marido lo que está haciendo es ponerte los pies en el suelo. Emprender no es tan fácil como abrir una cuenta en Instagram y decir que eres fotógrafa.