Ojalá yo pudiese decir que mi madre vivió feliz y enamorada de mi padre. Ojalá se hubiesen pasado las mañanas de los domingos haciendo el amor, ojalá la hubiese oído decir que tuvo el mejor marido del mundo, ojalá le hubiese recordado con devoción cuando se quedó viuda… pero no, por desgracia, no fue así, en mi casa nunca faltó la mesa puesta, pero sobraron gritos y broncas entre mis padres, y te aseguro que eso marca mucho más que tener que prepararte el desayuno.
En fin , parece que la mujer no lo hizo ni lo hace tan mal, puesto que su hijo y sus nietos la quieren y disfrutan cuando la ven, aunque sea poco a tu parecer, mejor eso que sí estuviese siempre reclamando atención porque se aburre, que seguro que eso también te molestaría. Si la mujer tiene planes y no puedes contar con ella todo lo que quisieras, organízate como puedas y déjala vivir lo que le quede como le dé la real gana, que tiene todo el derecho.