Al final no se trata de lo que le guste o lo que hagan los demás.
Si tú te has sentido fuera de lugar durante una hora y media, no te has corrido, y encima has tenido que aguantar que te llamara sosa, es que ahí no hay más que rascar.
Un tío al que le gusta el sexo se preocupa de que tú llegues al orgasmo la primera, y la segunda y la tercera. Y, luego si eso, él.