Yo también me lo tuve que pensar. Ninguna relación es perfecta, la mia te diría que es un 9.9 de 10, pero no es perfecta. Y habemos personas que ese «para toda la vida» acojona un poco y nos paramos a pensar en ese 0.1 que no nos gusta. Yo también le respondí que necesitaba pensármelo y ahora aquí estamos, planeando la boda.
Lo que me preocupa más de tu historia es que no te atrevas a hablar con el con sinceridad. Pregúntale que piensa, que dudas tiene, que le pasa por la mente. Yo siempre he podido hablar con total sinceridad a mi pareja y preguntarle cualquier duda, aunque a veces esas dudas no tuviesen respuesta. Si sientes que no tienes libertad para hablar con él o tienes miedo de preguntar…algo no va bien. Una pareja es confianza. De hecho diría que es una confianza completamente sin barreras ni límites. Yo con la gente normal pienso lo que voy a decir antes de decirlo, para no herir, no ofender, etc. Con mi pareja no, no pienso en nada, digo lo que pienso tal cual y le pregunto también de la misma manera.
Habla con el sin rodeos, si se siente presionado te lo dirà. La comunicación es la base de cualquier relación.