No, y mil veces no, por un hijo en común no se lucha por algo roto y en el que no sois felices. El niño estará mejor si sus padres son felices, y sí, al principio será difícil porque la convivencia ya no será la misma, pero podéis llegar a un acuerdo amistoso para tener una custodia compartida y que vuestro hijo no sufra tanto las consecuencias de vuestra ruptura.