Una boda es una ceremonia que socialmente se ha convertido en un evento con tal nivel de detalle que nosotros mismos la convertimos en extremadamente caras. No sólo nos cuesta cara sino que nuestros invitados deben desembolsar un dinero considerable. Los profesionales contratados también se le piden un nivel de exigencias y, eso se paga. ¿Solución? Enfocarnos en el ritual en sí y no dar tanta pomposidad que al final los invitados hemos acudido a bodas dejándonos un pastizal para presenciar un divorcio en el futuro…