El problema de decir las enfermedades o de darte de baja una vez que te diagnostican es que luego, si te quieres volver a hacer un seguro, puede que no te cubran esa enfermedad que tenías previamente.
Por ejemplo, mi marido se cambió de compañía aseguradora y tenía una lesión de rodilla. Pues la nueva compañía no le cubre nada que tenga que ver con esa lesión.