Yo creo que deberíais hablarlo, a lo mejor lo que le asusta no es el matrimonio en sí, sino la boda. Te lo digo porque era mi caso, yo no quería casarme porque no quería celebrar una boda, no me sentía cómoda siendo el centro de atención. Puede que le pase algo de eso. Pero si no lo habláis, no lo vas a saber.