A mi lo que me sorprende es que le dejéis el móvil por la noche. Yo soy joven, ya tuve móvil de adolescente, y los móviles se quedaban en el salón para ir a dormir.
Mis padres nunca me miraron el móvil que yo sepa, mi intimidad era mía y lo respetaban, pero el control del tiempo con pantallas sí lo tenían claro. Por la tarde para el estudio, y por la noche para dormir, el móvil estaba en el salón, a mano para emergencias pero no para perder las horas en la pantalla.
Te recomiendo que con tu hija pongas límites de tiempo de ese estilo: en la mesa, en las horas de estudio y en la hora de dormir no hay móvil. Así reduces mucho la exposición a riesgos, aunque ten claro que nunca será 0