Cuando estaba amamantando, desde que la probó, mi ex-marido se empeñaba en hacerse un cortado con mi leche cada mañana. No le gusta la leche del mercadona, la encuentra insípida, pero es lo que hay, odio que me usara como su vaca particular, ese fue el principio del fin de mi matrimonio. Ahora estoy con un chico alérgico a la lactosa, lo cual ha sido una bendición para mí, he podido dedicar mi leche en exclusiva a mi segunda hija.