Ostras… Marronazo.
Primero aclaramos que las despedidas no son para eso, y me voy a guardar la opinión que tengo sobre tus amigas.
La opción de contárselo después de la boda no se contempla, eso es una guarrada más grande de la que ya le has hecho. O se lo cuentas antes o no se lo cuentas nunca y rezas para que no se entere.
Sabes que lo correcto es decírselo. Visto desde fuera lo mismo, tiene derecho a saberlo. Pero yo me pongo en tú situación y no sé si sería capaz de enfrentar esa realidad, creo que me callaría como una puta y haría lo imposible porque no se enterase. Es de cobardes y mala persona, pero estoy casi convencida de que es lo que haría.
Sólo tú sabes si vas a ser capaz de vivir ocultándoselo, más que nada porque no eres la única que lo sabe… ¿Te fías de tus amigas?