Esto es fake de libro.
Pero vaya, que sí que ya somos iguales que los hombres, bebemos alcohol, fumamos y les superamos ya en estrés laboral. Ahora vamos camino de igualarnos en ETS, mentir, follar para anotarse tantos, y acabar poniendo un apartamento a todo tren a nuestro amante mantenido para así subir nuestra «autoestima».
Que cada cuál haga lo que crea, pero las diferencias de edad siempre actuan en contra del futuro de un proyecto. Claro… la excepción siempre confirma la regla.