Hola.
Pues por lo que cuentas estás con unas señoras que tienen una mentalidad muy distinta a la tuya, son de otra generación y reproducen actitudes y conversaciones que han mamado en su juventud y han normalizado.
No son tus amigas ni personas que has conocido practicando un hobby en común sino que son tu madre y tu suegra. Lo que cuentas me parecen situaciones que no son las más cómodas del mundo pero que a veces hay que dejar pasar y tolerar. Por ejemplo, si tu dices que no hay que juzgar el físico de nadie y a continuación se callan es porque han escuchado y comprendido tu comentario y no siguen insistiendo. Lo de los pendientes, bueno, no me parece para tanto, ella te hace un regalo y te pide que lo uses durante el par de horas que dura la comida. A lo mejor no es la forma más elegante de pedirtelo pero tampoco me parece una barbaridad.