Aguanta y ahorra. Nunca sabes cuándo pueden venir mal dadas, y entonces te hará falta ese dinero.
Por desgracia, una de las cosas más importantes en esta casa es tener una vivienda en propiedad y sin hipoteca pendiente. Si tienes eso con poco que cobres sobrevives, pero si no tienes casa te puedes ver en la calle ante una mala racha prolongada.
Si te sirve de consejo, yo tuve cero ocio durante varios años: ni viajes, ni cenas, ni cafés, solo escapadas de un día con mi pareja y en plan picnic. Ahorré tanto que pude comprar una casa al contado, y al poco de comprarla me vi sin trabajo, y mi pareja igual. Pero al menos ahora tenemos una casa de la que no nos pueden echar.