Me parece muy bien todo lo que dices Ana, de que ha hecho lo que ha podido y ya está. Y loable que no quieras hacer leña del árbol caído, de verdad te lo digo. Pero no le dejaba sola en medio de un restaurante, como si fuese levantarse sin avisar con la excusa de ir al baño. Le dijo que pagaría la cena y que se prefería ir. Ahí podían haber pagado la cuenta e irse cada uno por su lado.
Digas tú lo que digas.