Perdónate, no tenías las herramientas para sobrellevar todo, no tenías un modelo de madre para poder ejercer tú ese rol con tu hijo. Es normal lo que pasó, tenías todas las papeletas para que ocurriera. Tu hijo necesita encontrar paz, intenta estar ahí ahora, pero respeta sus límites y sé paciente. Algún día quizás dé su brazo a torcer, pero te va a tocar hacerte a la idea que puede que no sea así. Si vuelves a ser madre algún día, ya sabes lo que tienes que hacer, y en caso de duda, sigue yendo a terapia.