¿Pero ahora mismo vivís juntos, o él tiene su casa y se planta en la tuya cinco días por semana aunque tú no quieras?
Lo primero que tienes que hacer es decirle con claridad que no quieres convivir con él, que por favor recoja su ropa de los cajones o lo que sea que tenga allí, y que os veréis haciendo planes, teniendo citas o en casa de él. No tienes por qué dejar que alguien invada tu espacio si tú no quieres. Y no tienes por qué convivir con alguien si no quieres, especialmente si se trata de alguien que no limpia ni colabora en casa.
El tiempo que hayas «invertido» en la relación no debería ser un argumento para decidir si sigues ahí o si haces borrón y cuenta nueva. ¿Estás segura de que es tiempo «invertido»? Porque a lo mejor es tiempo «perdido» en tratar de encajar con un chico que te produce ansiedad y entonces lo único que consigues al seguir adelante es perder aún más el tiempo y generarte más ansiedad.
Ten en cuenta que tus aficiones y tus formas de divertirte son tan válidas como las de cualquiera. ¿Quién ha decidido que ver la televisión es «peor» que ver películas? ¿La misma persona que ha decidido que salir a dar un paseo con tu perro es «peor» que quedarse con el culp pegado al sofá? Nadie está obligado a hacer las cosas contigo (ver la tele o dar un paseo), pero nadie tiene derecho a afearte nada de eso.