Te escribo porque me he sentido muy identificada contigo. Hace 6 años conocí un chico que a sus 28 años seguía viviendo con sus padres. Eso no era problema, trabajaba en lo que podía… Hasta que al poco de venirse a vivir, se quedó sin trabajo. Decidí ayudarle pagándole la universidad (era su último año). Tampoco aportaba en casa (por razones obvias) y termino pasándose el día en el móvil y jugando al ordenador, descuidando la casa y nuestro hijo completamente y sin ganas de encontrar otro trabajo. Y cuan fue mi sorpresa que no solo había abandonado la universidad y se había quedado con el dinero, sino que me iba robando dinero de la cartera para sus salidas. En cuanto lo descubrí pedí el divorcio al instante.
Eso no es una pareja, son parásitos que viven muy cómodos con que alguien les pague la casa, los gastos y las salidas sin dar palo al agua. Se supone que una pareja está para apoyarse y ser compañeros, no ser alguien de quien ejercer de madre y mantenerle por su cara bonita. Y si te lo preguntas, también me decía lo mucho que me amaba, lo feliz que le hacía … No te fastidia, así cualquiera.
Aléjate de ese parásito y sigue adelante ya conocerás a alguien decente con quien realmente compartir tu vida y no tenerle de segundo hijo.