Tu hijo o bien tiene un trastorno límite de la personalidad o uno narcisista… me recuerda demasiado a la preadolescencia de mi hermana mayor.
O lo frenas ya, o prepárate. Mi hermana sigue montando pollos con 50 años, insultándonos, manipulando a mi madre… y, como dices: luego se le pasa y vamos, como si no hubiese pasado nada.
Mucho ánimo, lo tienes que estar pasando fatal.