Yo cada día entiendo menos que en tu boda tengas que invitar por narices a personas que no te apetece (aplicable también a niños en este caso) porque sino se enfadan y te dejan de hablar. Muchos padres han perdido la empatía y la sororidad, y se olvidan de su etapa de cuando no eran padres y se lo pasaban bien porque ni ellos ni nadie a su alrededor tenía hijos a cargo. Pero ahora que ellos los tienen quieren meterlos con calzador. De verdad que no los entiendo que por un mísero día no puedan estar sin los niños, y disfruten de sus amigos, la fiesta, la comida y la bebida, de verdad que es que no es sano mentalmente para ellos.