A mí si me invitan a una boda, llevaré o no a mi hijo dependiendo de varios puntos (si se puede quedar alguien con él, si a mí me apetece más ir sin él, si van más niños o el sólo, etc). Pero que por imperativo no se pueda ir con niños me parece de malas personas, la verdad, malas personas amargadas.
A los padres claro que nos gusta de vez en cuando hacer cosas solos, sin hijos, pero hay veces que si nos invitan a algo y nos obligan a ir sin ellos, pues no podemos.
Esta claro que los que se casan es su boda y ponen sus reglas pero seguro que no vetan al típico Tio/tía que se pone las botas a alcohol y la los, como ya han comentado. Qué tristeza de sociedad.