Qué suerte las que escribís que habéis vivido pocas rabietas y llantos! Yo también odiaba las historias de terror antes de ser madre porque sabía que quería ser madre y que no siempre es fácil.
Pues resulta que me ha tocado una niña muy muy intensa, desde el principio, llora mucho, grita, rabietas, me ha llevado (y me lleva) al límite del agotamiento físico y mental. Ha sido chocante porque tanto yo como mi pareja somos muy tranquilos y hay un ambiente sano en casa. Si, yo era de las que pensaba que ese comportamiento podía ser educacional y no, los niños vienen cada uno con su personalidad y a enseñarnos muchas cosas.
Precisamente por mi marido es por lo que aún sigo cuerda, si no tienes al lado un buen compañero y te toca un bebé intenso, es para volverse loca.