Pues coincido totalmente con lo de gris oscuro. Primero, porque a veces se me olvida que las personas no somos blancas o negras. Y segundo porque mi experiencia con él fue gris oscura porque no entendía nada de lo que estaba ocurriendo y me sorprendí bastante el día que empecé a ser consciente de su manipulación. Obviamente, tuve momentos buenos pero ni los puntos blancos compensan lo que me hizo. Es en ese punto cuando suelo decir que para qué quiero a alguien así en mi vida (creo que también forma parte del proceso en el que te das cuenta de que le habías idealizado) y a superarle. Eso era lo que necesitaba recuperar.
También necesitaba recuperar el saber que no todos los hombres son así. Ni todas las personas. Y es verdad lo de tener en cuenta el juego y saber retirarse a tiempo si no te gusta. Y no me había planteado hasta dónde puede llegar el capitalismo hasta ahora pero me encaja perfectamente. Hoy hasta la moda tiene que ser rápida. Y yo prefiero ir conociendo y llegar a un punto en el que tanto la otra persona como yo nos podamos sentir cómodos. Nada de prisas (mi madre siempre me ha dicho que las prisas no son buenas). Pero esa «necesidad» de querer tenerlo todo tan inmediato lo estoy notando cada vez más. Y cuando solo quieren sexo, es peor. Ahí también digo que las ETS han crecido brutalmente. Y estamos en la era del feminismo, por eso me entristece más.
Una vez le pregunté a mi amiga cómo es que una persona piense que necesite acostarse con medio mundo y me contó que ella cree que es porque se sienten vacías. También es curioso que esto ocurra cuando mi generación es la abanderada de la salud mental. Pero las sesiones con los psicólogos privados son caras y tardan mucho en dar una cita en la seguridad social. Por otro lado, aunque no sea mucho, siempre se puede intentar hacer deporte, buscar el apoyo de la gente que te quiere de verdad y buscar algún libro de autoayuda que te sirva para subir la autoestima. Algo es algo.
La cultura de lo inmediato por internet y las redes sociales es verdad que lo he visto. Pero esta mañana, después de leeros, he pensado que si yo, que nací en los 90, estoy en el mundo de las redes sociales y ni me creo todo lo que veo ni quiero que todo sea tan inmediato, también tiene que haber gente que piense como yo.
Por último, puede que mucha gente tenga la falsa idea de que cuentan con más opciones cuando no es cierto. Tampoco se pueden ir descartando personas tan a la ligera en cuanto aparece un problema. A no ser que sea un problema realmente grave. Aún así, la vida hay que currársela y las relaciones también. Supongo que eso es otra de las cosas que tendría que mirar a la hora de conocer a alguien, que sea consciente de que la realidad es distinta a la de Disney. Y lo dice alguien aficionada a las novelas de Jane Austen.
Es un debate interesante. Y me habéis ayudado a recordar el camino que me gusta seguir.