Precisamente, yo también nací en los 90. Por eso he podido darte ese punto de vista. Nosotros hemos pasado parte de nuestra vida en la era «analógica», y aunque a veces lo olvidemos, aún podemos ver estas cosas «desde fuera». Sin embargo, imagina que has nacido ya en los 2000s o incluso 2010 en adelante. Ellos no han conocido otra cosa, y su vida se convierte en el mito de la caverna de Platón. Solo lo verá de otra manera el que se haga preguntas y luche por salir al exterior.
Por otra parte, yo no creo que sea todo culpa exclusivamente del capitalismo. El capitalismo ha estado vigente durante décadas, y sin embargo, antes las cosas no eran así. Esto se debe a la revolución tecnológica. Por poner un símil, pongamos que el capitalismo es un jardín, y la tecnología un abono. Tienes el jardín cuidadísimo y muy bonito, pero le echas ese abono, y al día siguiente al levantarte se ha convertido en una selva incontrolable.
Además, en la vida real se retroalimentan el uno al otro. Trabajo en el sector, y sé como funcionan las cosas por detrás. Las redes sociales y apps de ahora (a diferencia de las webs de citas de antaño) no tienen como objetivo conectarte con la gente, tienen como objetivo el autoperpetuarse, el que la gente las siga usando. Si eres curiosa, puedes indagar un poco sobre como funciona el algoritmo de Tinder o TikTok (spoiler: está relacionado con el sistema de recompensa del cerebro, dopamina, serotonina…). Para rematar la faena, a día de hoy intentan meternos política e ideologías hasta en la sopa.
Y sí, las personas que solamente buscan sexo y en grandes cantidades, suele ser o porque se sienten vacías o porque son adictas (aunque puede haberlas porque les gusta ese modo de vida, totalmente respetable, siempre y cuando también respeten a los demás).
La realidad no es como la de Disney. Es mucho más complejo, y como bien dices hay que trabajárselo. Pero yo en concreto soy de los que cree que merece la pena, y mucho.