Uff, pobre! A ver, el sentimiento es normal (al igual que lo sería el no sentirlo, cada uno es como es). Y también es muy normal que un peque de esa edad llore al separarse de su madre. Si el crío el resto del tiempo está bien, no ha cambiado actitudes, come y duerme como siempre… Tranquila. Si en algún momento notas algún cambio brusco, sería el momento de observar cómo está. Ponte horas para mirarlo: al llegar al trabajo, a ver si ya no llora, a la hora del almuerzo a ver si come bien…
Y, sobre todo, comunicación con las responsables del niño y confianza. Por mucha cámara q haya, lo más importante es eso.
Tenemos que currar, no queda otra, no eres mi mejor ni peor que la que se queda en casa. El resto del tiempo mucho amor y juegos.