Que te sirva a ti y a todas de lección: una motocicleta para un hombre es una habitación propia (que diría Virginia Woolf), un territorio soberano, es algo mucho más allá de un simple objeto o un vehículo. Si no se entiende o no se comparte esta visión, mejor mantenerse alejado de ellas.
Por tanto, no se regala, se gana y se paga con su dinero.