Yo de entrada, no iría a tu centro sabiendo que podrías criticarme en redes nada más salir por la puerta. Pero ojo, no lo digo solo por ti, no he vuelto a ningún negocio donde haya escuchado a un trabajador (sea dueño o no del negocio) rajar de un/a cliente/a. Tu sabrás lo que haces, es tu negocio.