Yo soy madre y creo que es nuestro deber crear autoestima y seguridad en nuestros hijos. Mi hijo pequeño tiene las piernas muy gruesas y no quería que tuviese complejos por ello así que se me ocurrió decirle: «Me encantan tus piernas, son como las de las estatuas de los romanos y los griegos, fuertes y musculosas» Ni que decir tiene que le encantan sus piernas y está a gusto con su cuerpo. Cada uno es como es. Nos tenemos que cuidar por temas de salud pero nadie elige su constitución, el color de sus ojos o su altura. Todos somos diferentes y nos complementamos.