Yo llevo 8 años así, y cuando la niña le ha dicho NO, se ha hecho la víctima. Y ha reclamado atención de otra manera.
No voy a negarle las visitas, pero las he espaciado. Y como he entendido que esto no va a cambiar, que cada vez va a peor, he ido yo a terapia para saberlo llevar.
Y no, no las dejo solas ni un solo momento.
Y como ya no soporto esa cara de asco cuando intento hablar con ella, ni sus respuestas en plan, soy su abuela y voy a hacer lo que me dé la gana con mi nieta, sin ni siquiera escuchar o empatizar conmigo, últimamente he delegado la supervisión de las visitas a mi marido!! Con su yerno se corta más, y yo tengo mi tranquilidad, pues después de su visita, me sentía desgastada emocionalmente y cansada físicamente.
Haces bien en no quitarle ojo a tu hijo y controlar la situación.