A mí me pasó ‘al revés’. Mi mejor amiga fue mamá y desde entonces su niña venía a todos los planes, e incluso quedábamos más en su casa por comodidad suya.
Dos años después llegó la pandemia…y mi divorcio. Al volver a la normalidad yo estaba viviendo en otro pueblo y con tal cantidad de problemas acumulados y estrés que hasta se me fue la regla 8 meses. En todo ese tiempo no tuvo ni un día para vernos. Mientras yo la veía quedando a comer y cenar con otras, sin la niña incluso. Pero cero tiempo para mí, que la necesitaba como nunca. Se lo dije, de la mejor forma que pude, y su respuesta… Mejor no la cuento porque aún lloro cuando lo pienso.
Entiendo y entendí en su momento que su prioridad era su hija, pero en cuanto a mí se me giró todo,desapareció para siempre.