Pues, sinceramente, hay que tener estómago para estar con un tío que a saber donde la ha metido y, para colmo, tener el cuajo de decir que eres más feliz así y que tus amigas te hartan.
Lo que tienes es una dependencia emocional patológica y ni te quieres ni te respetas. Yo dejaría a ese impresentable e iría a terapia urgentemente.